Hoy no es un día más. Hoy muchos trabajamos, muchos no trabajamos, algunos nos reunimos para festejar, otros cobramos el día de trabajo con los adicionales propios de un feriado nacional y todos cobramos una gratificación por nuestro día. Pero ninguna de estas cosas es la más importante, lo esencial de este día es que nos permite identificarnos bajo una misma bandera: la de los trabajadores de la Sanidad.

Juntos trascendemos lo temporal, lo geográfico, lo personal y fundamentalmente lo social, para unirnos y reconocernos como parte de un mismo colectivo.

Nos damos cuenta que no somos nosotros solos. No somos los compañeros de trabajo, ni los del sindicato, ni los enfermeros, ni las mucamas, ni los camilleros, ni los técnicos, ni los profesionales, ni los administrativos, ni los auxiliares, ni los operarios, ni los choferes. No somos ni yo, ni vos, ni él. Somos Todos, Todos somos trabajadores de Sanidad.

Somos los que fundamos los sindicatos, los que soportamos las crisis, los que sufrimos las dictaduras y los que peleamos por la democracia. Somos los que vamos al campo de deportes el domingo, los que bailamos en el Centro Cultural, los que viajamos con nuestras familias a los Hoteles Sindicales, los que atendemos a nuestros hijos en la Obra Social, los que nos formamos en la Escuela de enfermería y en la Fundación, los que marchamos cuando no hay acuerdo y los que bancamos cuando las empresas desaparecen.

Pero todo esto lo podemos hacer porque lo conseguimos, porque estamos organizados y tenemos conciencia social. Porque armamos el Sistema de Salud cuando el Estado miraba para otro lado, porque impulsamos el Sistema de Jubilaciones cuando los mayores no tenían derechos, porque peleamos por los Convenios Colectivos de Trabajo cuando faltaban derechos, porque salimos a formar enfermeros cuando el país los necesitaba.

Lo que hoy parece natural y eterno, ya se perdió en muchos países y en otros nunca existió. En nuestra región la reforma laboral de Brasil arrasó con todos estos derechos, en Francia lo mismo y en Italia igual.

Por todo lo que tenemos o por todo lo que podremos perder, por lo bien que estamos o lo mal que podemos estar, porque estamos de acuerdo en todo o porque compartimos solo algunos valores, por cualquiera de estos motivos o por todos ellos, no debemos perder de vista nuestro objetivo y razón de ser: defender nuestras condiciones de trabajo ante quien pretenda reducirlas o modificarlas negativamente.

Porque cuando nos dicen que hay que recortar los “Gastos No Salariales” nos están diciendo que no tenemos derecho a tener una Obra Social, un Campo de Deportes, una Capacitación constante, un Centro Cultural, un Centro de Jubilados, Hoteles o Útiles. Pero también nos están diciendo que no tenemos derecho a unas vacaciones pagas, horas extras, licencias por enfermedad, licencias especiales, pausas en la jornada, ropa de trabajo y todos los otros derechos que surgen de los Convenios Colectivos de Trabajo.

Por todo esto, hoy celebramos nuestra identidad. Ser trabajadores de Sanidad nos hace fuertes porque bajo nuestra bandera se encuentran los mismos valores, que unifican nuestros reclamos y nuestros intereses. Feliz día de la Sanidad, compañeros y compañeras. Sigamos marcando el mejor camino, juntos.

Héctor Daer

Secretario General